top of page

Qué son las bebidas funcionales

La búsqueda de una alimentación más saludable y respetuosa del medio ambiente viene empujando el crecimiento del segmento.




Un gato sentado arriba de una repisa de ventana besando una latita
Un gatito tomando su kombucha

Caracterizadas por una creciente demanda en los últimos años, las bebidas funcionales son bebidas no alcohólicas que contienen ingredientes no tradicionales como minerales, vitaminas, aminoácidos, fibras dietéticas, probióticos, frutas crudas añadidas, entre otros. Algunos compuestos bioactivos, como antioxidantes, proteínas, péptidos, prebióticos y ácidos grasos insaturados hacen que este tipo de bebidas contribuyan al bienestar nutricional.


Hay algunas bebidas que son naturalmente funcionales, como el té y los jugos de frutas y vegetales, mientras que a otras se les adicionan nutracéuticos, como las bebidas para alto rendimiento. Por definición, los nutracéuticos hacen referencia a los componentes de los alimentos, tanto nutrientes como no nutrientes, que producen efectos beneficiosos para la salud mediante la prevención de enfermedades. Generalmente se utilizan en forma medicinal de pastillas y cápsulas.


Así, existen diferentes tipos de bebidas funcionales, como bebidas a base de lácteos, bebidas probióticas, bebidas energéticas, bebidas deportivas, sustitutos de comidas, bebidas con cafeína, bebidas vegetales y de frutas. Las bebidas funcionales tienen efectos beneficiosos sobre una o más funciones del cuerpo humano además de sus valores nutricionales básicos.


El tamaño del mercado de bebidas funcionales se estima en USD 213,74 mil millones en 2024, y se espera que alcance los USD 306,76 mil millones en 2029.


De manera similar, en todo el mundo crece la demanda de bebidas destinadas a la salud cognitiva. Se trata de productos “nootrópicos”, que potencian la inteligencia, la memoria, la creatividad y la comprensión. Algunos nootrópicos naturales son el té verde, el ginkgo biloba y la colina, presente en el brócoli.


De acuerdo con Global Market Insights, se prevé que el mercado de agua funcional experimente un crecimiento sustancial hasta 2032, debido a las innovaciones en el mercado. “A medida que los consumidores priorizan cada vez más el estado de alerta mental y el vigor físico, la demanda de bebidas energéticas ha crecido significativamente. Los fabricantes han respondido infundiendo aguas funcionales con ingredientes naturales como cafeína, ginseng y adaptógenos que brindan energía sostenida sin los efectos asociados a las bebidas energéticas tradicionales”, afirman.


¿Vivas y funcionales?


Además de poner el acento en la hidratación, el sabor y la energía, las bebidas funcionales no tienen ingredientes artificiales y contienen poca o nula cantidad de azúcar. Ese punto suele generar confusiones. 


En el caso de la kombucha, por ejemplo, durante el proceso de fermentación, las bacterias convierten el azúcar en diversos ácidos. Eso significa que, si bien se utiliza azúcar para su elaboración, el té de kombucha es una bebida baja en azúcar. De hecho, de acuerdo con un reciente estudio, tomar kombucha todos los días puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes tipo 2. 


Investigadores del INTA y Conicet obtuvieron una bebida de origen vegetal de alto valor nutritivo enriquecida con fermentos vivos y naturales: se trata de una bebida fermentada de quinua enriquecida con probióticos.

Fuente: Agrolink


“La declaración de consenso más reciente de la Asociación Estadounidense de Diabéticos recomendó reemplazar las bebidas azucaradas con agua con la mayor frecuencia posible. Sin embargo, a pesar del azúcar utilizado en el proceso de fermentación de la kombucha, el consumo diario no elevó los niveles de glucosa en sangre en ayunas a niveles no saludables en los diabéticos. Esto es clínicamente significativo ya que muchos diabéticos luchan por consumir solo agua y asesorar a los pacientes diabéticos sobre la elección de bebidas es un desafío para los médicos”, advirtieron los responsables de la investigación.


En ese sentido, las llamadas “bebidas vivas”, que contienen microorganismos beneficiosos para la salud, también se enmarcan dentro del gran paraguas de las bebidas funcionales. Lo cierto es que el segmento gana terreno y las marcas se sacan chispas por deleitar a los consumidores.

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page